EL PODER DEL DETERGENTE

 

Detergentes para ropa

Los detergentes para ropa se pueden clasificar en tres grupos:

Detergentes en polvo

Detergentes líquidos

Detergentes en pastillas

Durante muchos años los detergentes en polvo han ocupado la mayor parte del mercado de los detergentes textiles, si bien la categoría de los detergentes líquidos está creciendo cada vez más.

Los consumidores utilizamos temperaturas de lavado cada vez menores, bien para proteger los tejidos y los colores, bien para ahorrar energía y proteger el ambiente. Por este motivo durante las últimas décadas los fabricantes de detergentes se han visto forzados a modificar severamente la composición de sus productos. Han respondido a estos cambios añadiendo a sus productos enzimas, agentes oxidantes y fosfonatos.

Cabe destacar que algunas personas lo llaman impropiamente jabón en polvo.

Los detergentes líquidos por su parte son cada vez mejor aceptados entre los consumidores. Estos detergentes suelen tener una efectividad inferior a la de sus homólogos en polvo. Esto se debe a la dificultad para incorporar en ellos ingredientes como las zeolitas, los fosfatos y ciertos agentes blanqueantes. Los fabricantes intentan compensar estos problemas técnicos aumentando la concentración de tensioactivos en la fórmula. En los últimos años se está produciendo un proceso de concentración de los ingredientes en las formulaciones de los detergentes líquidos. Un estudio reciente ha demostrado que los detergentes concentrados tienen una eficacia similar a la de sus homólogos convencionales, siendo los concentrados más respetuosos con el medio ambiente.[1]

A pesar de llevar varios años en el mercado europeo los detergentes en pastillas no han conseguido una cuota de mercado significativa. La mayor ventaja de los estos detergentes es su comodidad de uso: se dosifican con facilidad, ocupan poco y es fácil saber cuántas dosis quedan. Uno de los requisitos para formular un detergente en pastillas es que se desintegre rápido al contacto con el agua de lavado. Para ello los fabricantes suelen añadir ingredientes efervescentes, dispersantes o sales de disolución rápida.

Aplicación de detergentes ácidos1.Humedecer la superficie antes de aplicar.

2.La aplicación se debe hacer con brocha o rodillo, el producto se debe aplicar sin diluir o bien diluir en una proporción de 1l de detergente por 3 de agua.

3.Después de aplicar espere de 8 a 12 minutos a que el producto penetre en la superficie.

4.Cepille la superficie, con un cepillo de cerdas plásticas o metálicas, dependiendo de la dureza de los residuos, hasta retirarlos por completo.

5.Una vez que ha eliminado todos los residuos, enjuague la superficie con agua y jabón hasta eliminar por completo el detergente ácido y neutralizar la superficie.

[editar] PrecaucionesNo exceda la dosificación recomendada y no deje el detergente ácido sin neutralizar por mucho tiempo, ya que la superficie se puede deteriorar.

No utilice el producto para limpiar superficies de metal o acero como: cimbras, tubería metálica, acero de refuerzo, etc, ya que el producto podría corroerlas.

[editar] Diferencia entre jabon y detergenteLa principal diferencia se encuentra en los grupos polares, en los jabones es el grupo carboxilato (O=C-O-Na) en cambio en los detergentes es el grupo SO3 Na El detergente es disolvente GH8 mientras el jabon es IJ45.

Véase tambiénJabón

Tensoactivo

[editar] Referencias1.↑ «Detergentes líquidos concentrados y convencionales: Mejor los concentrados: limpian igual, cuestan lo mismo y son más cómodos [Pág. 1 de 3]».

[editar] Enlaces externosEl químico habla. El Siglo de Durango

Obtenido de “http://es.wikipedia.org/wiki/Detergente”

Categoría: Detergente

El agua sola no es capaz de disolver la grasa que compone y contiene la suciedad. Un jabón limpia debido a la capacidad que tiene para formar emulsiones con los materiales solubles en grasas; las moléculas de jabón rodean a la suciedad hasta incluirla en una envoltura denominada micela, la parte apolar de la molécula de jabón se disuelve en la gotita de grasa mientras que los grupos carboxilato, polares, se orientan hacia la capa de agua que los rodea. La repulsión entre cargas iguales evita que las gotas de grasa se unan de nuevo. Se forma así una emulsión que se puede separar de la superficie que se está lavando.

Los jabones son inefectivos para la limpieza en agua dura ( agua que contiene sales de metales pesados, especialmente hierro y calcio), éstos precipitan en forma de sales insolubles (costra de las bañeras). En cambio, las sales de hierro y calcio de los sulfatos ácidos de alquilo son solubles en agua y las sales sódicas de estos materiales, conocidas como detergentes (agentes limpiadores), son efectivas incluso en aguas duras.

Tales detergentes contienen cadenas carbonadas rectas, análogas a las de las grasas naturales. Se metabolizan mediante bacterias en plantas de tratamiento de aguas residuales y se conocen con el nombre de “detergentes biodegradables”.

Jabón R-COO- Na+ Detergente R-OSO3- Na+

Aunque los detergentes sintéticos varían considerablemente en cuanto a sus estructuras, sus moléculas tienen una característica común que comparten con el jabón ordinario: tienen una cadena apolar muy larga, soluble en grasas, y un extremo polar, soluble en agua.

Los detergentes actuales contienen diferentes aditivos, fosfatos que exaltan la limpieza, agentes espumantes, blanqueantes, etc. siempre intentando satisfacer la demanda de los consumidores.

Detergentes ecológicos como fungicidas ecológicos son todos productos biodegradables, reconocidos por las etiquetas de certificación “eco” que nos garantizan que estamos siendo respetuosos con nuestro medio ambiente.

Los principios fundamentales de referencia de los detergentes ecológicos son los siguientes:

■Protegen a nuestro planeta y sus recursos, imponiendo la utilización de ingredientes que provienen de fuentes renovables (privilegiando el uso de ingredientes procedentes de la industria agrícola), obtenidas por métodos que respetan el medio ambiente y prohiben la mayoría de los materiales sintéticos.

■Ofrecen protección e información a los consumidores demostrando que poseen una composición mucho más precisa que los detergentes comunes. Son productos que garantizan la trazabilidad de los ingredientes durante su fabricación.

■Valorizan la experiencia de las compañías fabricantes de productos ecológicos que pretenden mejorar la calidad de los productos que proveen, en beneficio de los consumidores y, por ende, en beneficio del medio ambiente.

También es posible fabricar detergentes ecológicos caseros y económicos utilizando materiales naturales y biodegradables. El tiempo de preparación es ínfimo. Para preparar un litro de detergente ecológico sólo necesitamos: jabón y zumo de limón. Rallamos entre 30 a 50 gramos de jabón y lo disolvemos en un litro de agua tibia agitándolo. Calentamos ligeramente si es necesario y agregamos 15 cl. de zumo de limón. El detergente se utiliza diluído. Podemos utilizar, por ejemplo, detergentes ecológicos para limpiar cualquier superficie y luego enjuagamos con agua.

Al utilizar detergentes ecológicos, más aún si lo hemos preparado nosotros aunque los que compramos en una tienda son muy buenos siempre que tengan la etiqueta eco, sabemos que estamos usando un producto completamente natural y que estamos contribuyendo con nuestro medio ambiente.

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